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Bestiario

Exposición de Julio Fdz Arpón, comisariada por Beatriz Díaz, alumnis BBAA

Este viernes 3 de junio se inaugura la exposición Bestiario, de Julio Fernández Arpón, antiguo alumno de Bellas Artes en la UFV. Esta exposición es la tercera del ciclo comisarial NADA -desmontando la realidad– llevado a cabo por Beatriz Díaz, antigua alumna de Bellas Artes UFV.
Es la primera muestra expositiva exclusiva de videoarte que se lleva a cabo en la ciudad de Toledo. La selección de vídeos compone un recorrido a través de siete pantallas de diferentes formatos, en los que aparecen planos muy cercanos y de detalle de realidades extraídas del campo doméstico y que, de alguna forma, hacen evidente o se relacionan con el medio que los reproduce.
Los antiguos bestiarios eran libros o imágenes que reunían un compendio de seres mitológicos e imaginarios. En esta exposición, en cambio, las escenas fragmentadas muestran una perturbadora familiaridad temática. La colección se compone a partir de los encuentros entre lo doméstico y lo teatral, entre lo real y lo dramático. En plena explosión de la difusión de imágenes, las más caseras pueden parecer lejanas, desconocidas o exóticas. La tecnología, por su parte, favorece puntos de vista inalcanzables para el ojo. La cámara funciona en ocasiones como prótesis de un voyeur, y no siempre es percibida como el observador neutro; otras veces provoca un efecto distinto: una disociación, una sensación de irrealidad.
A diferencia de aquellos bestiarios, la propuesta que nos ocupa no es una traducción a imágenes de unas ideas populares ni personales. El rodaje de estos videos y su formalización expositiva es una búsqueda en sí misma de ideas, de contenido que acaba revelándose -aunque sea de forma indefinida-.

 

Bestiario es el título de la muestra individual construida a partir de obras del artista Julio Fernández Arpón (Madrid, 1987). La selección de vídeos compone un recorrido a través de siete pantallas de diferentes formatos, en los que aparecen planos muy cercanos y de detalle de realidades extraídas del campo doméstico y que, de alguna forma, hacen evidente o se relacionan con el medio que los reproduce.

Los antiguos bestiarios eran libros o imágenes que reunían un compendio de seres mitológicos e imaginarios. En esta exposición, en cambio, las escenas fragmentadas muestran una perturbadora familiaridad temática. La colección se compone a partir de los encuentros entre lo doméstico y lo teatral, entre lo real y lo dramático. En plena explosión de la difusión de imágenes, las más caseras pueden parecer lejanas, desconocidas o exóticas. La tecnología, por su parte, favorece puntos de vista inalcanzables para el ojo. La cámara funciona en ocasiones como prótesis de un voayeur, y no siempre es percibida como el observador neutro; otras veces provoca un efecto distinto: una disociación, una sensación de irrealidad.

A diferencia de aquellos bestiarios, la propuesta que nos ocupa no es una traducción a imágenes de unas ideas populares ni personales. El rodaje de estos videos y su formalización expositiva es una búsqueda en sí misma de ideas, de contenido que acaba revelándose -aunque sea de forma indefinida-.

La exposición se enmarca dentro del ciclo comisarial Nada -desdesmontando la realidad- por donde pasará el mes que viene Ignacio Lobera, habiéndolo hecho ya los artistas Beatriz Díaz o Daniel Blanquer. Esta vez, el estrecho espacio de la Cámara Bufa en Toledo queda iluminado por los propios dispositivos que alberga.

Julio Fernández Arpón estudió Bellas Artes en Madrid. Su obra ha estado en festivales nacionales e internacionales como MADATAC(Madrid), TRAVERSEVIDEO (Tolouse) y UNIVERSO VIDEO, (Laboral Centro de Arte y Creación, Gijón), entre otras.